El solsticio de verano en Entre Nosotras

Crónicas de la Fiesta de 2015

Jueves 30 de julio de 2015




El solsticio de verano en Entre Nosotras
Crónicas de la fiesta de 2015

Como cada año, este pasado 25 de junio celebramos la fiesta del Solsticio de verano. Una fiesta que ya es muy esperada tanto por las usuarias del centro, como por las profesionales y todas las invitadas fieles que, año a año, se reúnen con nosotras en una noche llena de magia, candor y compañerismo. El solsticio de verano es el día más largo del año y marca la llegada al verano. Su significado es “el sol se para”, y para nosotras representa una fiesta pagana en la que junto a nuestras más queridas amigas y compañeras queremos pararnos con el sol, dejar que sus rayos de última hora inunden nuestro más profundo “nosotras” y reflexionar. Mirando hacia atrás, para analizar los logros alcanzados durante los primeros meses del año. Pero también mirando hacia adelante, para otear cómo resolver esas metas aún incumplidas y nuestro camino a seguir durante los próximos meses. Y siempre haciéndolo en conjunto, con un tropel de mujeres que nos dan fuerzas y ganas para seguir, día a día, por ellas y por todas nosotras. La jornada comenzó con la presentación de Marta Ros, que amenizó toda la velada con su buen hacer, su buen hablar y su simpatía. “Nada es imposible”, comenzó. Y es que esa noche nada era imposible. Porque, como citaba el poema de Maya Angelou que nos regaló,

Podéis enterrarme en la historia
con vuestras amargas, torcidas mentiras.
Podéis aplastarme en la misma tierra
Pero aun así, como el polvo… me levanto.
¿Mi insolencia os molesta?
¿Por qué os hundís en esa pesadumbre?
Porque ando como si tuviera
pozos de petróleo
bombeando en mi salón.
Como lunas y como soles,
con la certeza de las mareas,
como las esperanzas saltando altas.
Aun así, a pesar de todo, me levanto.
¿Queríais verme rota?
¿La cabeza agachada y los ojos bajos,
los hombros caídos como lágrimas,
debilitados por mi llanto conmovedor?
¿Os ofende mi arrogancia?
No os lo toméis tan a pecho sólo porque me ría,
como si tuviera minas de oro,
excavándose en el mismo patio de mi casa.
Puedes dispararme con tus palabras,
puedes cortarme con tus mentiras,
puedes matarme con tu odio,
y aun así, como la vida, me levantaré.
¿Mi sensualidad te molesta?
¿Ha sido una sorpresa
que baile como si tuviera diamantes
ahí donde se encuentran mis muslos?
De las barracas de la vergüenza de la historia,
yo me levanto.
Desde el pasado enraizado en dolor,
yo me levanto.
Soy un océano negro, amplio y que brinca,
manando, me extiendo, yo traigo la marea,
dejando atrás noches de terror, y miedo, me levanto.
A un amanecer maravillosamente claro,
me levanto,
Brindando los regalos que trajeron mis ancestras.
Yo soy el sueño y la esperanza de la esclava.
Me levanto.
Me levanto.
Me levanto
.

“Cada vez que una mujer se levanta por ella misma, sin saberlo posiblemente, sin reivindicarlo, se levanta por todas las mujeres.” Esa noche nos levantamos todas, fuerte, muy fuerte, tanto que nuestros pies tocaron el cielo, y nos levantamos por todas las mujeres: las presentes y las no presentes, irradiando de energía todos y cada uno de los rincones del universo.

Emotivas fueron también las palabras de Soledad Muruaga, directora de AMS. Emotivas por el recuerdo de todo lo que la asociación, de su mano y de la mano de otras mujeres, ha logrado crear desde que en 1983 la Asociación Mujeres para la Salud y en 1987 el Espacio de Salud Entre Nosotras vieran la luz. Emotivas también porque entre nosotras se encontraba Carmen Martínez Ten, hoy número dos del PSOE por la Comunidad pero en su día, en las fechas en las que la asociación conseguimos nuestro mágico espacio, directora del Instituto de la Mujer y partícipe en la concesión de nuestro centro. Un bonito recuerdo personificado, y un fuerte abrazo entre Soledad y Carmen mostraron la complicidad y el trabajo que las ha unido durante tantos años. También la artista plástica Pilar Foronda hizo acto de presencia con una grata sorpresa para todas: el regalo de una de sus obras, Espiral de violencia, que hoy ocupa un lugar privilegiado en nuestro centro. Durante la velada tuvimos la suerte de contar con magníficas actuaciones, algunas de usuarias del Espacio de Salud Entre Nosotras como las del monólogo de la vagina que nos hizo desternillarnos hasta que la carcajada nos causó auténtico dolor abdominal, las jóvenas que dieron su agradecimiento a su psicoterapeuta o la usuaria que nos inspiró con un baile de hip hop. También contamos con la música de la violinista Jezabel Martínez que demostró su talento al tocar el violín con una cuerda rota y el dueto de guitarra y voz Dale al Aire que nos hicieron bailar desenfrenadamente con sus coplas. Uno de los momentos más intensos de la noche fue cuando una a una leyeron los aprendizajes que habían alcanzado las usuarias durante el año. Marta comenzó la lectura con unas palabras de cariño incontenible: “Mis compañeras, no sé si se dan cuenta de lo que han significado para mí. Cada lunes a partir del primer lunes de julio habrá un agujero tremendo en mi pecho… Su apoyo, su calidez y sus bonitas palabras.” A continuación leyeron lo que las usuarias habían escrito en los papeles que habían metido en la cajita de los aprendizajes. “He aprendido de mis compañeras…

Que se puede ser madre y triunfar en tu carrera y seguir queriendo salir a ligar y a echar risas y a ser la alegría de la huerta.”
Que una puede volver a enamorarse de una misma y flipar.”
Que somos mucho más fuertes y capaces de lo que pensamos.”
A valorarme y a enfrentarme a mis miedos.”
A ponerme en los zapatos de las otras, emocionarme con ellas, a sentir los latidos de sus corazones.”
Que con la tenacidad y el coraje se superan hechos muy dolorosos.”
De vuestros mensajes y ejemplos constantes, que he recibido durante estos meses, de la enorme capacidad de resiliencia que tenéis todas y que me han servido de modelo para seguir luchando todos los días y no rendirme frente a los golpes y desilusiones de la vida.”

Pero por mucho que os contemos, nunca conseguiremos trasladar el candor de esa noche a las letras que bailan. Así que como cada año hemos pedido también a compañeras y usuarias del centro que nos dejaran sus impresiones sobre la fiesta. Les cedemos a ellas la palabra.

“Llegué pronto y no sabía muy bien dónde y cómo ubicarme. Saludé y me dediqué a observar un poco lo que allí acontecía.

Mi primera impresión, una fiesta de estimadas conocidas (o más allá), las mujeres se saludaban con afecto entre ellas, se buscaban y alegraban de verse, se daban grandes abrazos. Saludaban a las Psicólogas y hablan en alto o al oído de alguien... me gustó lo que vi. Sentí que me faltaba mi grupo, yo también quería abrazar a alguien y compartir... me senté al lado de una mujer a la que no conocía y empezamos a hablar, ella estaba en espera de empezar un taller y me dijo que le gustaba saber que había más psicólogas formándose.

Llegaron las compañeras y nos dedicamos a tomar un refresquito, a comer algo, a reírnos un rato y a tomar una buena posición para el espectáculo. Las performances de los grupos de mujeres me gustaron mucho, desde el sentimiento de las emociones vividas y desde el cambio que supone un profundo trabajo personal... así lo sentí.

¡La música en vivo me encantó! Nos dimos al baile desenfrenado de la rumba :)

Y el último ritual, de la bengala, me llevó a recordar mi momento actual y a centrarme y a pedir... un deseo... q hoy ... no os contaré... quizá... otro día. Besos”. Alumna de la Escuela Espacio de Salud Entre Nosotras

CRÓNICA DE UN SOLSTICIO ANUNCIADO “Siempre que se reúne un grupo de mujeres, lo q
ue ocurre tiene que ser algo bueno… Y más si coincide con un momento mágico como es el solsticio. Un momento de cambio, donde dicen que la energía que nos rodea se vuelve especial, donde el sol calienta más a pesar de estar más lejos, donde las noches son más cortas, pero más intensas y donde la tradición nos anima a que alrededor del fuego bailemos, cantemos, deseemos y olvidemos.
Y como no, muy obedientes nosotras… así lo hemos hecho.
Este año diría que la música ha sido la protagonista. A son de violín, Jezabel nos contó historias sobre las mujeres a lo largo de la Historia… Sobre su constante lucha para salir adelante, sus avances y retrocesos, sus dificultades y superaciones, sus ritos y ceremonias, sus sentimientos… Pero sobre todo, nos transmitió la fuerza que cada una tenemos dentro. Ella misma no se rindió cuando las circunstancias se pusieron en su contra, y no necesitó que las cuerdas del violín la completasen para sentirse completa.
Nuestra maestra de ceremonias. Marta. Un lujo que nos guiase con sus palabras y sus poemas en el recorrido de la reflexión y nos animara a mirar hacia dentro para ver lo que habíamos aprendido en nuestro viaje por la introspección y por la escucha de quienes hemos tenido cerca.
Espontáneas y preparadas enseñándonos sus habilidades, sus aprendizajes, su crecimiento y las frases que ahora llevan como estandarte y que realzan su autoestima.
Las profesionales, que se difuminan como unas más entre todas las mujeres con las que han compartido viaje. De cada una de ellas, se llevan un cachito.
Y para cerrar la fiesta, Dale al Aire, para mí, un grupo revelación, nos dio una lección de amistad, perseverancia y superación a golpe de guitarra y bulerías. Reímos, bailamos y disfrutamos. Cargamos las pilas hasta el próximo año esperando un nuevo reencuentro.
Tengo mucha suerte de formar parte de este equipazo: LAS MUJERES. Juntas, nuestro valor individual no suma, se multiplica.”
Mercedes Risco, Psicóloga del ESEN

«A pesar de las dificultades técnicas, tanto del equipo de sonido como de los “accidentes” (por ejemplo romperse la cuerda del violín), hubo mucho afán de superación, las artistas demostraron que con su talento y su entrega se podía crear un ambiente muy especial. Las mujeres se entusiasmaron con las actuaciones musicales. Hubo un ambiente muy relajado, y muchas ganas de colaborar, como la usuaria que iba a pinchar; y todas las mujeres participando en escribir lo que habían aprendido de otras mujeres, lo que hizo que el final con el ritual fuera muy completo»

«Ya el año pasado compartí con todas vosotras la fiesta, pero como invitada y me sentí muy a gusto e integrada. Este año he sido parte de la organización y desde dentro he podido comprobar la magnífica labor que hace ese gran equipo de psicólogas, con todas estas mujeres. La tarde de la fiesta me gustó ver a esas mujeres que cada tarde charlan conmigo un ratito, fue como quedar con un montón de amigas. El ambiente en todo momento fue agradable, las actuaciones entretenidas, aunque con algún contratiempo (como la rotura de una cuerda del violín), superado con éxito (somos mujeres). Pero sobretodo es ver a las mujeres ilusionadas, agradecidas y dispuestas a afrontar su vida de otra manera a cuando llegaron por primera vez aquí. ¡Esta fiesta es un subidón para todas!» Cristina Plaza, Administrativa del ESEN La velada terminó de una manera muy especial: un ritual con bengalas cuyo propósito era decir adiós, quemar lo viejo, deshacernos de esas cadenas que nos atan y dar la bienvenida a lo nuevo, a lo soñado durante el invierno, a la llegada de nuestros anhelos. Todas escribimos, con la llama de nuestras bengalas, nuestros deseos al aire.

La esperanza es esa cosa con plumas
que se te posa en el alma,
y canta canciones sin palabras,
y no se detiene para nada.

Beatriz Velardiez, ha hecho el montaje de esta crónica de crónicas y además fue nuestra fotógrafa durante la fiesta

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