¡¡¡Chicas soy abuela!!!

Por Toñi

Miércoles 25 de abril de 2012




Compartir con todas vosotras esta nueva experiencia de mi vida, es para mí una gran alegría, un lujo, y un privilegio. A partir de la noticia de que Marta y Raúl (uno de mis hijos) estaban embarazados, voy descubriendo un abanico de nuevos sentimientos, experimento sensaciones hasta ahora para mí desconocidas. Y qué deciros de las emociones que me embargan cuando se presenta el momento del parto, el miedo me visita por primera vez, es un momento crucial, me descubro con temores que, cuando fui yo la protagonista de semejantes acontecimientos, no recuerdo haber tenido. Una gran amiga me comentaba “cuando se está ocupada, no se está preocupada” y creo que tenía razón, me sentía inquieta, expectante, deseando que todo fuera rápido y sobre todo que, nadie sufriera más de lo debido en estos casos.

Al vivir Raúl la llegada de su hija al lado de Marta y en un momento de mucho sufrimiento de la mujer que ama, a él, se le dispara la tensión, se marea y lo echan del paritorio. Es ahí cuando me llama, le pregunto si quiere que vaya, me dice que sí, y éste es otro instante especial para mí, sentir que mi hijo quería compartir también conmigo esa inolvidable tarde, no sabéis cuánto me halagó y emocionó.

Cuando el alma recobra la calma después de haber vivido momentos de incertidumbre y es la alegría la que invade el corazón, la repentina cascada y mistura de nuevas emociones me invaden, me dejo empapar por todo lo que voy sintiendo e incluso que no se verbalizar y, al final, desearía que todas las personas que quiero y que me quieren, entonaran conmigo un nuevo canto a la vida.

Ya tenemos aquí a Olatz, así se llama. Con ella se me brinda una andadura diferente, –por supuesto que las anteriores ni mucho menos las viví con mengua de importancia porque hayan sido muchachos- mis dos hijos, pero sin ninguna duda, siento que me encontraré con grandes matizaciones al relacionarme con una criatura de mi mismo sexo, no he tenido hermana, no he tenido hija y hoy llega a mi vida una nieta ¿no es genial? Al verla, se reanuda la danza de las emociones, poder acurrucarla entre mis brazos y tranquilizarla, ¡como tantas veces hiciera con su padre! ¿Cómo podía sentirla tan mía sin serlo?, esto me sorprendía, era para mi otro bellísimo encuentro, la percibía como una extensión de mi misma. ¿Se puede querer tanto a alguien que ves por vez primera, además de a tus hijos/as?, yo os aseguro que se puede, a tus nietas/os. Sentía que con esta nueva vida, nuestra familia es ahora mucho más importante, máxime, cuando justo 9 meses antes perdimos a un ser especialmente querido por todos nosotros. Una vez más me sorprendo por cómo funcionan los relevos de la vida, es una auténtica carrera de entrega de testigo, unos se nos van y ahora la oportunidad es para esta nueva ciudadana del mundo, BIENVENIDA OLATZ.

Bueno amigas, no quiero terminar sin haceros también partícipes del agradecimiento que siento hacia Marta y Raúl, me han ascendido de categoría humana, ya poseo rango de abuela, esto es increíble, ¡ah! y creo que no ha hecho más que comenzar.

Toñy, 15 de junio de 2009

Ver en línea : Testimonio extraído de "La Boletina" Nº XXIX – 2009

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