Las bases teóricas del supuesto Síndrome de Alienación Parental

Sonia Vaccaro

Martes 12 de junio de 2012




El término síndrome de alienación parental, fue urdido por el médico estadounidense Richard Gardner, quien lo cita por primera vez en una publicación en el año 1985, posicionándolo en el marco de un divorcio y en el litigio por la tenencia de los/as hijos/as.

Según R. Gardner, el SAP viene definido como: “…un lavado de cerebro” al cual uno de los padres «generalmente la madre», somete al hijo/a, en contra del otro progenitor «generalmente el padre» logrando de este modo alienar, quitar a ese padre de la vida del hijo/a, para hacerlo desaparecer, pudiendo llegar el niño o la niña hasta a creer que su padre abusó sexualmente de ella”.

R. Gardner, retrata al progenitor preferido «generalmente la madre», como un malvado “alienador”, diciendo que es: “la única responsable de provocar en un niño vulnerable, conductas de rechazo hacia el otro progenitor «generalmente el padre».

En 1987, Gardner publica a través de su propia editorial: Creative Therapeutics, “El síndrome de alienación parental y la diferencia entre abuso sexual infantil fabricado y genuino” donde introduce la sospecha acerca de las denuncias de acusaciones de incesto hacia uno de los progenitores, diciendo que casi siempre la denunciante es la madre, y quien es denunciado/acusado, es el padre. (sic); y señalando que la mayoría de estas denuncias serían falsas. Este argumento, es el mismo que hoy en día repiten quienes adhieren a la ideología de R. Gardner sembrando la sospecha y la falta de credibilidad en la palabra de las criaturas y de quienes denuncian para protegerles.

En noviembre de 1989, aparece publicado un artículo firmado por Richard Gardner: “Parental Alienation Syndrome”, en cuyo subtítulo interroga ¿Por qué algunas madres ejercen todo su poder para expropiar al niño del padre? ¿Qué puede hacerse?.

El SAP, no sólo otorgaba un argumento “a medida” para la defensa en este tipo de delitos, sino que instalaba la sospecha sobre la víctima: los niños y las niñas. Peligrosamente en casos de incesto «y abuso sexual intrafamiliar», devaluando la palabra y creando la sospecha sobre el testimonio infantil, cuando en la casi totalidad de los abusos sexuales en la infancia, este testimonio es la única prueba con la que cuenta la justicia «en un primer momento» para iniciar una investigación.

Su creciente difusión y utilización en España en el ámbito jurídico ha generado graves consecuencias para las/os niñas/ os y su progenitor conviviente, casi siempre las madres.

A través de la mención diagnóstica del SAP, bajo un velo de aparente “beneficio para los/as niños/as”, se describen verdades parciales, como la posible manipulación de los/as hijos/as en las disputas de divorcio, y se las convierte en verdades generales: “…todo niño o niña que rechace a su padre, en el escenario de un divorcio, esta manipulado por su madre y está afectado por el síndrome de alienación parental”.

Con esta sentencia, y bajo la apariencia de cientificidad, se echan por tierra décadas de estudios en Psicología evolutiva, acerca del psiquismo infantil, tales como la capacidad crítica de los niños. Los seguidores del sap, afirman que “los niños carecen de autocrítica y pueden repetir como marionetas cualquier cosa que se les quiera inculcar”. Por ejemplo, el rechazo hacia el padre. También niegan las diferentes reacciones que tienen las niñas y los niños de acuerdo a su edad. Un niño de 2 años no reacciona igual que otro de 10 años, pero quienes evalúan el sap, interpretan lo mismo en todas las reacciones de los niños.

Otro error que se comete en la aplicación de este pretendido síndrome, es negar la violencia en una pareja, aún en los casos con sentencia firme por violencia, la reacción contraria de las criaturas hacia su padre, se traduce como producto del “SAP”.

En la bibliografía proSAP, en castellano, esta ideología sobre la cual Richard Gardner construyó el pretendido síndrome de alienación parental, se ha silenciado y omitido. Ninguno/a de los autores que citan como referencia válida a R. Gardner y su obra, ha traducido nada con referencia a ella. A pesar de la contundencia de su contenido. Algunos de ellos lo ha omitido tal vez, por desconocimiento, y otros/as, por intereses personales sintónicos con el autor. Tal vez.

En 1986, R. Gardner publica, a través de su propia editorial, Litigios por la custodia de los niños, una guía para padres y profesionales de la salud mental. En el capítulo IV, titulado “Las formas más comunes de trastornos psiquiátricos producidos en los niños [debido a] un litigio prolongado por la custodia”, en el punto denominado: Factores situacionales, R. Gardner afirma:

“…recientemente, nosotros hemos observado otro fenómeno que contribuye al desarrollo del síndrome de alienación parental, [este es] específicamente centrar la atención en el abuso sexual del niño por el padre. Antes, el consenso general entre quienes trabajaban con niños sexualmente abusados era [considerar] muy raro que un niño invente un abuso sexual. Esto ya no es el caso. La acusación de abuso sexual del niño a un padre puede ser ahora un arma potente en la campaña de denigración…

“…En la actualidad, el niño sexualmente abusado está generalmente considera do como la víctima. La teoría dice que las criaturas no tienen fuertes impulsos sexuales y que ellos por lo tanto improbablemente son iniciadores en cualquier clase de encuentro sexual con el adulto. Esta suposición no es necesariamente válida. He visto a muchos niños a quienes yo consideraría completamente normales, los cuales han desarrollado fuertes impulsos sexuales durante los primeros años de vida. La práctica de la masturbación en estos tempranos años es justo la confirmación de este fenómeno. He visto un número de casos de estos menores precoces que inician encuentro sexuales con adultos”.

En el año 1992, R. Gardner, publica su libro Verdaderas y Falsas acusaciones de abuso sexual infantil, una guía para profesionales de la justicia y de la salud mental. En el capítulo I, que titula “Una Teoría acerca de la variedad de la conducta sexual humana”, describe lo que a su entender, es la dinámica y la característica de la conducta sexual humana. El comienza diciendo que, al hablar de conducta sexual humana, no es partidario de utilizar términos como natural o antinatural, ya que las mismas han variado de acuerdo a las distintas épocas y sociedades. También, que las conductas son consideradas “antinaturales” de acuerdo al castigo «o permiso» que le de cada sociedad.

R. Gardner continúa explicitando que todas las parafilias, desde la zoofilia (sexo con animales), el froteurismo, la necrofilia (el sexo con cadáveres), la coprofilia (el sexo que implica la defecación), hasta la pedofilia (sexo con niños/as), el exhibicionismo, etc. están al servicio de favorecer los fines de la supervivencia y por lo mismo, aumentar la procreación de la especie, y que “la máquina sexual” cuanto antes se estimule tendrá más y mejor “funcionamiento”: Pertinente a esta, mi teoría es que la pederastia también sirve a objetivos procreativos. Obviamente, no sirve a tales objetivos en el nivel inmediato en el cual los niños no pueden estar embarazados y tampoco ellos pueden dejar a otros embarazados. Sin embargo, el niño que se inclina hacia encuentros sexuales en una edad temprana probablemente se sienta altamente sexualizado y ansiará tener experiencias sexuales durante los años de la prepubertad. De este modo, un “niño cargado” transmitirá más probablemente, por lo tanto, sus genes a su progenie a una edad temprana. (Yo diré más acerca de la pedofilia en el capítulo siguiente debido a que su importancia es central en este libro) Gardner, Richard A (1992) Pág. 24

La sexualización de los niños puede tener propósitos procreativos, porque un niño sexualizado puede reproducir a una edad más temprana. Cuanto más joven [sea utilizada] la máquina de supervivencia en el momento que aparecen los impulsos sexuales, más largo será el lapso de capacidad creativa, y mayor la probabilidad de que el individuo cree más máquinas de supervivencia en la próxima generación. Págs. 24-25

Resulta interesante que de todos los pueblos de la antigüedad podría bien ser que los Judíos fueron los únicos punitivos hacia los pedófilos. Las primeras proscripciones que aparecen del cristianismo contra la pedofilia, habrían sido sacadas de las enseñanzas más tempranas de los judíos, y nuestra actual exagerada reacción contra la pedofilia, representa una exageración de los principios judeo-cristianos y es un importante factor vigente en la atípica sociedad occidental con respeto a tales actividades. Págs. 46-47

Todo el capítulo está dirigido a justificar y apoyar las parafilias, llegando a afirmar del frotteurismo:

El frotteurismo, también sirve a los propósitos de la supervivencia. Esto [práctica] incrementa el nivel general de excitación sexual y también incrementa la posibilidad de la reproducción sexual. Pág. 23

En los capítulos siguientes, R. Gardner continúa afirmando y reforzando esta ideología para hablar de falsas acusaciones de abuso sexual intrafamiliar, incesto y cualquier declaración de un niño/a, que inculpe de malostratos al otro progenitor, en el marco de un litigio judicial de divorcio.

He aquí algunos párrafos:

Muchos defensores de los niños son charlatanes, y/o psicópatas, y/o incompetentes. Pág. 526

Hay un total continuum que debe ser considerado aquí, desde aquellos niños «que fueron forzados y no obtuvieron placer y podrían hasta ser considerados como habiendo sido violados» a aquellos que disfrutaron inmensamente« con respuestas orgásmicas» [de] las actividades sexuales. Pág. 548

Los niños mayores pueden ser ayudados a darse cuenta que los encuentros sexuales entre un adulto y un niño no son universalmente considerados como un acto censurable. Se le podría contar al niño sobre otras sociedades en las cuales tal comportamiento fue y es considerado normal. El niño podría ser ayudado a apreciar la sabiduría del Hamlet de Shakespeare, que dijo, Nada es bueno o malo. Pero el pensarlo lo hace así. En tales discusiones el niño tiene que ser ayudado a apreciar que en nuestra sociedad tenemos una actitud exageradamente punitiva y moralista sobre los encuentros sexuales entre adulto-niño. Pág. 549

Si la madre ha reaccionado al abuso de manera histérica, o lo ha usado como excusa para una campaña de denigración del padre, entonces el terapeuta hace bien en tratar de traerla a la cordura... Su histeria... contribuirá al sentimiento del niño de que se ha cometido un horrible crimen y por lo tanto disminuirá la posibilidad de todo tipo de acercamiento con el padre. Uno debe hacer todo lo posible para ayudarla a poner el crimen en una adecuada perspectiva. Ella debe ser ayudada a apreciar que en la mayoría de las sociedades en la historia del mundo, tal comportamiento era omnipresente, y que esto aún es así. Pág. 584-585

Si el [padre abusador] no sabe ya esto, debe ser ayudado a darse cuenta que la pedofilia ha sido considerada la norma por la vasta mayoría de los individuos en la historia del mundo. Debe ser ayudado a darse cuenta que, aún hoy, es una práctica generalizada y aceptada entre literalmente billones de personas. El tiene que darse cuenta que en nuestra sociedad Occidental especialmente, asumimos una posición muy punitiva y moralista respecto a tales iniciaciones... El ha tenido una cierta cantidad de suerte retrospectiva (back en el original en lugar de bad. mala suerte?) respecto al lugar y al tiempo en que nació con relación a las actitudes sociales hacia la pedofilia. Sin embargo, éstas no son razones para que se condene a sí mismo. Pág. 593

Los niños sufren por la reacción exagerada a la pedofilia por parte de la sociedad. Ibíd. Pág. 594-595

Gran cantidad de profesionales de la Psicología, la Medicina, el Derecho, la justicia y los Servicios Sociales en Estados Unidos, se opusieron con fundamentos sólidos a R. Gardner y su ideología del sap. Pero tal vez quienes más fervientemente lo desvelaron y desvelaron su trasfondo, ha sido el movimiento de mujeres: NOW, a través de cuyas acciones se logró que el estado de California prohibiese la utilización del sap en la justicia. Estas críticas «que ponían especial énfasis en los sesgos misóginos y los derechos de la niñez» fueron las únicas a las cuales Gardner respondió, y a partir de ellas adaptó las palabras de su discurso, incluida la definición del supuesto síndrome de alienación parental, que en los últimos años ya no incluía la aclaración de “la madre” ni el femenino cuando hablaba del progenitor alienador.

En su último discurso en Francfort, Alemania en Octubre de 2002 «siete meses más tarde, Gardner se suicidaba» R. Gardner afirmaba:

…Mientras que las mujeres que niegan el SAP están bien organizadas, las mujeres que reconocen su existencia no lo están. Estas mujeres, deben organizarse y trabajar juntas… Ellas deben hacer saber a los jueces que cuando ellos niegan el SAP ellos no hacen caso a las súplicas de mujeres que son víctimas de los adoctrinamientos del pas de sus cónyuges. En este punto, muchos jueces creen que negar el SAP, los protege de ser etiquetados de sexistas por los miembros demasiado entusiastas del movimiento de liberación femenina. Ellos no aprecian cuanta rabia e indignación han engendrado en aquellas mujeres cuyos gritos por el sap no han sido ignorados. Las madres enajenadas por el sap, deben hacer presión en los grupos femeninos para que les escuchen con atención y comprendan cómo ellas engañan a su propio género negando el sap. Si los grupos femeninos forman un consenso diciendo que las mujeres también pueden ser víctimas del sap, y reconocer su existencia, un gran paso habrá sido tomado para reducir la controversia y descomprimirla, si no se evaporan, las falsas cuestiones de género son un factor muy importante en la controversia. Pongo esto como la cosa número uno de la lista, que debe ser hecha en el reino del sap… (R.A. Gardner, 2002)

Richard A. Gardner se suicidó el 25 de mayo de 2003, apuñalándose el corazón con un cuchillo, en su casa en Tenafly, N.J. U.S.A Él tenía 72 años.

Ver en línea : Artículo extraido de "La Boletina" Nº XXVII y XXVIII-2008

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